Pecados Capitales
by una ama de casa dignamente mediocre
octubre 10, 2010
La dignidad de la fea
No debo... Mil veces no debo.
Yo sé que no debería dar "enter" a este post. Sé que no debería publicarlo.
Estoy atrapada entre la lucha ética interna y la verborragia inmoral que se presenta en relieve y subrayada en mi ADN.
Las veces que se me ha planteado esta disyuntiva profunda, logré superarla con un "ma síii!" y de esta manera, hasta acá llegué con este blog que lleva cinco años y medio sobreviviendo a los enojos y reproches de los verdaderos protagonistas de mis relatos, muchos de los cuales, me han tachado de su directorio telefónico o se cruzan de vereda para no tener que saludarme o escupirme.

Ma si !! Yo lo cuento...

El cosmiatra es el punto medio entre el médico dermatólogo y la señora que tira las cartas del Tarot. Nosotros, los cosmiatras, somos quienes hacen el trabajo sucio que no quieren hacer los especialistas en piel: quitar comedones o puntos negros, drenar pústulas, eliminar quistes de millium...
Los cosmiatras somos dermatólogos frustrados; muchas veces, juzgamos el tratamiento que los especialistas nos indican emplear con las personas que derivan a nuestros gabinetes, opinamos sobre principios activos, inventamos nuestros propios brebajes mágicos, probamos nuevos productos o ensayamos nuevas técnicas sin pedir permiso, confiando en el consejo del laboratorio y abusándonos de la confianza de la víctima.
Los cosmiatras tenemos delirio de grandeza pues llamamos "pacientes" a nuestros clientes y usamos mandil blanco y barbijo, como si fuésemos neurocirujanos.
No obstante, el cosmiatra, es un apóstol filántropo.

El trabajo de cosmiatra combina estética y psicoterapia.
Descubrí, con mi profesión, que las aflicciones privadas se estacionan justo debajo del estrato córneo, en la epidermis, en la parte más superficial de la piel; que las penas están ahí, escondidas, refugiándose entre las células muertas que se acumulan y se descaman y se renuevan, imperceptiblemente, sin hacer ruido o molestarnos.

Los pacientes, clientes, en un noventa por ciento de sexo femenino, vienen con la excusa primaria de corregir algunas imperfecciones o hermosearse pero, una vez que se acuestan sobre la camilla, sienten la necesidad imperiosa de hablar y contar sus sinsabores personales. Esto ocurre, tímidamente, apenas se coloca el producto de limpieza y se va recrudeciendo a medida que se utilizan productos más agresivos.
Es como si, exfoliando la capa córnea, dejásemos al descubierto las penitas del alma.

Atiendo y escucho a mis clientas con gusto, a algunas más que a otras. Intento no opinar para no comprometerme con temas ajenos, es decir, para no meterme en quilombos y permito que se desahoguen prometiéndome y prometiéndoles tácitamente, que nunca, nada de lo que me digan, saldrá de mi gabinete. Y lo vengo cumpliendo.
Pero hay una... hay una a la que atendería gratis, si no fuese porque gasto mucho dinero en productos para intentar resolverle su principal problema: la fealdad. A esa, le daría turnos todos los días solo para que me cuente, mientras le trabajo el rostro, las novedades de su penosa vida...

Se llama Carla, tiene veintetrés años. Es segura al hablar, bastante soberbia y cuenta con una fealdad que resulta difícil de describir, ahora que debería hacerlo. Es una fealdad ultrajante, tirria. Es como si la hubiera diseñado alguien enfermo de perversidad. Es una injuria, la pobre.

Por suerte, ella nunca se enteró de que es horrenda. Supongo que, como yo, la gente se compadece de su fatalidad y le miente y aquel que no se permite mentir por principios morales férreos o por su religión, tampoco le dice la verdad.
No estoy muy segura de que la sociedad esté obrando bien al engañarla, sobre todo, porque esta chica creció con los conceptos sobre lo lindo y lo feo, lo agradable y lo repugnante, distorsionados.
Ella cree que es normal; peor aún!, cree que es agraciada! Está segura de ello y hay que verla cómo critica a sus amigas, con qué insolencia se atreve a juzgar las tetas de una o las piernas regordetas de la otra!

El otro día le pregunté si tiene novio... de hija de puta, nomás lo hice! Claro que no tiene! Cómo va a tener? Siquiera un zoofílico podría sentirse seducido por ella!

-No!- respondió con suficiencia- Para qué novio? Los novios son problemas.
-Problemas?
-Claro! Yo no quiero trabas en mi vida. Para qué? Para que me cele, me desconfíe...? Nahhh! Yo veo a mis amigas y no puedo creer que sean tan idiotas. Se la pasan borrando los mensajes de texto de otros chicos para que sus novios no les hagan escándalos cuando les agarran el celular y viven mintiendo para que sus parejas no se enojen o les pidan explicaciones. Dejame así, libre, que estoy bien.

Y qué otra te queda, chiquita? Qué tupé!

-Pero tenés pretendientes, chicos que gustan de vos?- muy hija de puta yo! Muuuy! Sádica, despiadada, le pregunté para escuchar sus mentiras o sus fantasías.
-Ufff! Claro que tengo! Pero no le doy bola a nadie.
-Ah, si? Contame...- la entusismé, mientras le colocaba ácido en la jeta. Y comenzó a relatar historias increíbles, no, inverosímiles, utópicas, absurdas!
Quién carajo le va a creer que tantos hombres racionales, por más puñeteros que sean, se sientan atraidos por este malogro?
Ella lo cree. Si, ella está segurísima de lo que cuenta.
También cree que muchas de sus amigas la envidian y celan a sus novios porque piensan que éstos la desean calladamente.

Además de ser fea, la pobre, tiene la desgracia de contar con un acné muy purulento. Su rostro, resulta en su totalidad, un campo sembrado con minas antipersonales en el cual, área que se toca, explota con pus. El macho que se le atreva, será un verdadero héroe (o un cretino...).

Por supuesto, más allá de lo divertidas que me resultan las charlas con Carla, ella es una especie de conejo de indias para mi lado profesional. Pruebo todo tipo de alquimias sobre su piel, total, es imposible que derive a algo peor de lo que es y está. Al contrario, es más probable que surja un milagro y pueda, con alguno de mis ensayos, conseguir algún efecto grato en esa tragedia que es su cara.

A veces le doy consejos. Le sugiero que se recorte un poco esos alambres que tiene por cabello o que se decore con brillito los labios.

-No, Sonia... No me hallo con la cara pintarrajeada. A mi me gusta asi, natural, sin nada. Asi me siento bien.

"Vos te sentís bien!", pienso mientras ahogo las ganas de traerla a la realidad, "vos te sentirás bien, pero pensá en los que tenemos que verte, carajo! Un poco de respeto!".

Qué cosa, no? Y una se anda tapando con pareos cuando se descubre un par de pocitos celulíticos en una cacha...
28 Comments:
Blogger NicteKono said...
Sonia, la mataste... sera que como es fea tiene labia (y por ahi algun ciego cae)

Anonymous pal said...
SOOOOOOOOOOOoooo!! qué bruta eres... jejejeje... pero tú sabes que no es necesario ser refea o refeo para vivir en otro mundo con respecto a si misma y la imagen que se proyecta y resultar igual de aburridora/or.
Por lo menos esta chica tiene una justificación a su "enajenación".
Yo le veo más problema con la personalidad, así de "simpática" y con ese eterno tema, medio difícil que se le acerque alguien y se sienta entretenido.
El problema es su soberbia y la dificultad de mantener una conversación cercana a la realidad. Es muy cansador hablar con gente así, porque son como un campo minado, mucho más que la cara, le pisas los callos sicológicos sin querer.
Tengo un amigo refeo que vive hablando de las miles de mujeres que tiene... ay!... y una vez hablando de mi sobrina le digo "la tipa es regia, bella..." lo miro y estaba mirándome con cara de ofendido, juas! esperaba que le dijera "cómo tú"... lo único que sentí fue vergüenza ajena poh! pero si no estabamos hablando de el y además, la gente es fea o bonita sin tener nosotros nada que ver en el tema!

Por el contrario, yo tengo un par de primas feas. Y ellas hacen bromas sobre eso, una dice por ejemplo que se enamoró de su marido porque le dijo: "oiga linda me dice la hora?" Y nadie, NADIE le había dicho linda en su vida, asi es que tate! con ese se quedó. En Chile se usa tratar de linda a cualquiera, ese es el chiste que hacía mi prima (Aclaración para Luisa.)
Claro, mi prima es simpática, inteligente, divertida, culta y su marido es un chiche, que le ríe las bromas y la adora.
Se lo merece no más. Nunca se me habría ocurrido que fuera a no tener familia.
Lo que es, a parte de sincera consigo misma, es valiente y le hace frente a lo que le tocó. Y no solo en ese aspecto secundario de la existencia como es la belleza física.

Blogger Samara said...
Me diste medio Soni, ¿qué pensarán de mí mi depiladora y la peluquera...?

Blogger Marcela said...
Estoy torcida de la risa, Sonia! Muy bueno, me encantó este post en particular. Te dejo un beso, ahora que salí del anonimato y me animé a comentar.

A la tuya faltaba nomás que dijera "la suerte de la fea..."

la anterior era yo!1

Anonymous Anónimo said...
Me cache en dié! no sé porqué sale asiiiiii

Atte.

Lauringui

Blogger AnDRóMeDa said...
Jajajajaja, Espero que Carla se defienda por lo menoscon la labia para conseguir por ahí un "peor es na'" que la quiera, q hagan feitos pequeños y sean felices xDDD

Sonia, la verdad que intenté leer sin reírme pero es que con tu forma de relatar las cosas me diviertes muchísimo. Como hace uno dos posts atrás te dije, me dediqué un par de días en leer todo tu blog, me sigue encantando tu forma de expresarte.

Saludos desde Stgo de Chile.
Cuídate y no te pierdas!

Blogger Ashiku said...
bRUJA!! Yo también soy fea, pero ojito... aparte soy mala, así que si cuando me conozcas personalmente se te da por escribir sobre mi propia fealdad, me subo a la escoba, te aterrizo al lado y te escupo en el ojo.

Dicho esto, me voy a sacar el pelo de la verruga.

Blogger Julieta said...
Sonia, sos más bruja que la de Cenicienta !! jajaaa El secreto está en sentirse linda, no importa que el espejo te diga lo contrario, ahora digo, se mirará al espejo??

Blogger Linda said...
Y eso que te cae bien!! yo por eso ya empece mi cambio radical, renovarce o morir! ya me opere la papada, ya no tengo buche!! estoy en recuperación ahora, siguen levantamiento de bubys y luego estiramiento de pellejo de panza con lipo incluída! luego te mando una foto, ya se que serás muy sincera con lo que veas.
Y si...hay personas que duele la pupila nomas de verlas...

¿Será por eso de "en casa de herrero..."?

El Profesor

Blogger Pablo said...
Comprenderás que mi comentario masculino sea de tono mas bien moderado considerando que, quien mas quien menos, a todos se nos ha pegado algún bicho en los años mozos, al que hemos atendido por cristiana caridad (o por cristiana necesidad, digamos). Ya prescribieron todas aquellas causas.

Anonymous pal said...
Pablo! más bruto aún que Sonia! JUajajajaaaaaaaaaa...
(En el fondo me alegra saber que el amor al prójimo de los XY alcanza tb pa las feas.)

ps
Ashi déjate de tonteras. Tu no eres fea. Y lo sabes.

Anonymous Roberto said...
Ya lo dijo Madonna, no hay mujeres feas, solo hay mujeres pobres...

Ami me dan mas lastima las bonitas sin dignidad que cualquiera se coge y las manda al olvido, y terminan manteniendo a algún patán para sentirse amadas y porque no conocen la dignidad.

Anonymous Carla said...
¿Vos te miraste al espejo?

Blogger Ashiku said...
Bien Roberto!
Pal, sí que sí, me salvan las curvas y ser taaaaaan simpática, jajaja

Carla: es que es re linda la hijaeputa! salvo, te concedo, por el lunar de pendejos que tiene en la frente, pero la bruja se lo tapa con los pelos del flequillo

Anonymous pal said...
Lo dicho Roberto, no es necesario ser fea para negarse a la realidad, o saber vivir. Igual la belleza es una virtud más, dentro de otras. Significa que eres agradable de ver. Eso sería. La moral o la inteligencia que le pongas a la belleza ya es oootra cosa.

Ashi, será lo que tu quieras... (comentar más me parece inecesario, cierto?)

Carla: si, la tipa se mira al espejo y sabe... y pa pior es bonita de esa manera especial, ... no es su perfección... y ella lo sabe. Y calla... bue, parlotea pero nunca de su belleza,no necesita, no está urgida...

Tamoh fritah.

Blogger **Sonia** said...
Amigos: hace una semana que estoy hecha una mierdita. Me pregunto si habrá sido la maldición de Carla, ayudada por Elder, las feas unidas en venganza.
Valentina y yo fuimos invadidas por un virus de influenza a-ni-qui-la-dor. De a poco, lo convencimos que se mude a otros cuerpos y, de hecho, una parte ya conseguimos pasárselo a mi madre.
Nos estamos recuperando lentamente.

Hoy, sábado, me propuse reconectarme con el mundo de los vivos, asi que tomé fuerzas y conseguí trasladarme a una silla. Hacía tanto que no apoyaba el culo en una silla que acabo de descubrir que eso me da felicidad.

Denme unos días y les respondo uno a uno.

Gracias por hacerme el aguante siempre!

Blogger Julieta said...
Mientras a tu madre no se le dé por pasársela a las amigas..

Anonymous Anónimo said...
Auchh, pobre Carla... aunque después de su comentario, recapitulo y digo: Dale, no tengas ninguna consideración, mira que insiuar que eres fea, ¿será posible?.

Hablando con Pal hace poco, caímos en cuenta de lo decisivo que puede llegar a ser tu forma de verte a tí mismo y de cómo te vean los demás y cómo te traten (hablábamos de los padres) independientmente si hay concordancia entre lo que ven y lo que somos en realidad. Un defecto físico puede ser ignorado y pasado por alto a lo largo de toda la vida y no ser consierado como tal y no ser una carga real. Quizás los padres de Carla sean más feos que ella y de allí que no se percaten de la fealdad que pasea tan panchamente y no hayan procurado una conciencia real de sí misma. De todas formas, pienso que hoy en día, ésa clase de fealdad (física, que también puede ser relativa) no es peor que ser "fea de ser", ser arrogante o soberbia, eso es lo realmente feo.
Te aseguro que mucha gente le saca la vuelta no por sus granos purulentos, con el temor de ser víctima de alguna que otra explosión involutaria por estar cerca de ella, sino por ir por la vida tan sobrada.
Luisa

Besos y abrazos a las enfermitas.

Anonymous Laura An said...
Me da lástima esa chica por ser tan horrenda como la describes y por ser tan inocentona de creerse que es la nata del pastel.Aunque mejor para ella que se crea que es nata montada jugosa,fresquita y riquísima si no lo iba a pasar muy mal requetemal.(Aunque yo creo que ya lo pasa mal,la pobre,pero no quiere inspirar lástima además de otras sensaciones repugnantes a la gente.)Ah y por eso va a tumbarse en tu camilla para que la dejes potable,peor sería que no hiciera nada por su penosa carita,¿no,Sonia?.Nunca creí en ese refrán que dice que la mona aunque se vista de seda...Las monas tal vez,pero las mujeres,no...bueno las personas ,todas,en general.
Venga,Sonia,tú haz lo que puedas con su carita,ella se sentirá satisfecha y tú también de ir obteniendo progresos más o menos hermosos.Saluditos.

Blogger Sabrina said...
Hola! te dejo la dirección de mi blog, cuando puedas date una vuelta,

http://sabrina-eremita.blogspot.com/

Un beso grande

Anonymous El Coru said...
Aplausos, más aplausos...
está para leer en la radio, está para un monólogo te diré...
Recién se lo leía a mi Esposa y no parábamos de reírnos

Hacía mucho que no te visitaba. Yo tenía el blog de "No me vas a decir que no" en el cual tuve el gusto de contarte como lectora.

Bueno esta no será la última visita.

Anonymous pal said...
YA PUH! LOCA!!! HASTA CUANDO EL SILENCIOOOO????
Una vez al mes que sea...

Blogger Ashiku said...
Bueno, esto ya se pasa. Post nuevo, YA

Blogger Rodrigo G. said...
Pobre mina, su mayor fealdad resultó ser su cinismo.

Anonymous Anónimo said...
Mira... yo conoci a una chica tan fea que de pequeñita le dijeron que era adoptada por que no se parecia en nada a los hermanitos , apenas si se llevaban 1 año o sea que los mayores no se dieron cuenta de nada y ya en el colegio cuendo decia que los mayores eran sus hermanos hacia la aclaracion de que era adoptada pero queria mucho a sus papás.

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