Hay un período en la vida de una madre en el cual la felicidad de su hijo varón es inversamente proporcional a la suya...
Esta etapa dura poco, en realidad, hasta que la pena abdica a favor de la resignación...
Fede no es simplemente un hijo para mi. Fué un separador concluyente entre los capítulos del libro de mi vida. Fede fué mi Prestroika, mi Revolución Francesa; fué mi Piedra Roseta, mi desintegración del átomo; fué mi 11 de septiembre; fué mi Jesús y también mi Herodes.
Fede llegó a la fiesta de mi vida sin ser invitado y se acomodó, sin pedir permiso, en la mejor ubicación, en la mesa larga que se prepara, estratégicamente, para los agasajados y en la que los mozos, siempre, sirven lo mejor del menú. Eligió la música, encendió algunas luces y apagó otras, reorganizó el catering y se adueñó de la pista de baile quedando en el centro mientras que los demás, danzábamos a su alrededor y a su ritmo.
La fiesta resultó inolvidable, por lo maravillosa, pero muy enquilombada...
Fede vino para cambiar mi vida, para cambiarme y eso, parece, estoy dispuesta a cobrárselo con intereses usurarios. No lo puedo evitar.
La chiquita que insiste en ser su novia, desde hace más de tres años, alquiló un departamento de un ambiente en el centro de Buenos Aires porque, afirma, le queda cerca del trabajo, de la facultad, ahorra tiempo en viaje, dinero y preocupaciones a la hora de llegar por las noches. Claro, Ituzaingó queda a trasmano de todo lo civilizado y cuando me comunicó la idea le dije que me parecía una decisión acertada.
La primer semana me dió pena saberla allá, solita, lejos de su mami, sus amigas, su novio, su barrio. Qué se yo! Es la tipa que acapara el cariño de mi Perestrioka, pero es querible, la borrega. Me daba lástima que, apenas destetada, tuviese que cocinarse una única porción para servirla en un único plato, habiendo llegado cansada del trabajo y el estudio, tal vez, a la hora en que le estoy dando a mi hijo el besito de las buenas noches.
Es feíto vivir solo. Es triste cumplir con las obligaciones, dieciocho horas al día, y tener que conformarse con contar las novedades de la fecha, a través de un tubo de teléfono, colgar y acurrucarse en el silencio de la soledad.
Por eso, la primer semana, Fede le hizo compañía una noche. La segunda semana, dos noches. Tres noches, la tercera...
-Fede- le dije un día, en la cuarta semana-Vos no te estás cepillando los dientes?
-Por?
-Porque cuando te quedás en el departamento de Ro, veo que dejás tu cepillo acá. No usarás el suyo, no?
-Nahhh! Tengo uno allá, mamá. No te preocupes.
-Ah... compraste uno y lo dejaste allá... mirá vos...
Ese fué el primer signo de alerta. Mi hijo, cuando duerme en casa ajena, siempre lleva SU cepillo y lo trae de vuelta al regresar.
Por qué compraría uno nuevo y lo dejaría en el departamento de su novia?
Lo primero que hice al quedarme sola, fué revisar el cajón de su cómoda, en donde suele guardar la caja de profilácticos: no estaba. Ni vacía ni llena. No había caja. Eso es grave. Eso significa que por estos pagos, ya no piensa hacer fuqui fuqui, ni programado ni espontáneo.
De a poco, el cajón de los calzones y las medias, se fué vaciando también. Y el estante de los cds. Y el de las remeras.
Una mañana, me dí cuenta que hacía varios días que no armaba su cama y no debía acomodar las cosas que suele dejar tiradas en su cuarto.
-Decime vos- lo sorprendí a través del teléfono celular- a qué estás jugando? Hace tres meses que venis a casa solo los fines de semana y si no llueve.
-Mamáaaa! Dejate de joder...Cortá el cordón umbilical...
-Qué cordón ni cordón, imberbe!? Vos todavía sos un óvulo!
Todos lo viernes vuelve a casa, su casa, y me trae una bolsa de ropa sucia para que le lave y planche. Eso me serena porque quiere decir que aún estoy ovulando...
¿Quién sos vos, la lavanderita de Cascada Maloliente?
Saludos Sonia, qué bueno verte por estos pagos.
Ay! qué mierda es la vida... los fines de semana son mejores que nada loca...
Ay!
ya dice el dicho, un pelo de yegüa (yegüita en este caso) tira más que una yunta de bueyes.
Al menos te vuelve para que le laves la ropa, eso lo hacés mejor que ella...asegurate que no se compre un lavarropas.
Si...Si! Soy la lavanderita maloliente! Si, lo soy! Y también me quedo los domingos por la tarde y dias feriados para plancharle las camisas que lleva al trabajo. Soy la lavanderita maloliente y pelotuda!
Ahora, por ejemplo, tengo acumulado un canasto completo de ropita que trajo anoche: y no sabes lo feliz que me hace...
Qué placerverte, después de tanto tiempo!
Y si...tu mamá le lavaba los calzones a tu hermano y te aseguro que hasta sonreía si tenía palometas.
Es que tu vieja es una idishemame y para ellas, los hijos varones son los hijos varones...
Ni en pedo les hago caso! Que hablen, que hablen, nomás.
Que se junten con mi marido y me critiquen todos juntos.
A mi no me importa nada. Y ahora te dejo, Pal, que tengo que ir a fregarle las medias a mano y las remeras con la tablita de madera...
No me trae la ropa porque lave mejor; me la tare para que a ella no se le agregue más trabajo!
Vos sabés las veces que me dijo "mamá, no pudiste sacar la mancha de este buzo? Se la voy a llevar a Ro, ella seguro sabe cómo..."
o "siempre quedan estas aureolas amarillas en las zapatillas blancas. Ro dice que hay que agarrar un hisopo y pasarle con un..."
Me brota el instinto asesino!
En cualquier momento, te voy a visitar, Alex...necesito un coach!
Yo preferiria cocinarle su comida preferida que lavarle la ropa... que lo haga ella (ahora que lo hara con gusto), tu ya trabajaste bastante.
Si pasa por nuestro blog, lo encontrará.
Loli & El Profesor
POR EJEMPLO, digo, por ejemplo, si tienes una hija, te espera acompañarla en sus embarazos, mirarle y cuidarle las heridas y mantener esa vecindad corporal que todas las mujeres tenemos... más tarde cuando nazcan los niños, podremos putear porque nos los dejan a todas horas, pero sabemos que solo confiamos en ella como en ninguna otra persona de este mundo, por eso le dejamos las llaves de la casa para que pase a regar las plantas ... confiamos aunque sepamos que nos va a revisar los calzones pa saber si los lavamos bien... y las mujeres tenemos miles de cosas que confiarnos.
La mamá está presente en los momentos más importantes de toda mujer, poder tenerla bien cerca, nos hace bien y nadie nos dice, "no sería mejor llamar a mi mamá?" o "mejor llama a mi mamá. Ella sabe."... y en el caso de los varoncitos? Que no se embarazan ellos, sino su pareja? que no son los dueños absolutos de su intimidad porque ahí está ella -la otra- para compartirla y por eso no debemos ponernos tan cerca?
La madre de la madre es otra cosa que la madre del padre.
Ahora, como somos humanos, nada es absoluto y además es cultural, por lo tanto cambia con los tiempos, pero ... pero.... no creo que las cosas cambien tanto hasta que mi hijo tenga hijos y yo ya me preparo: sé que estaré dos discretos pasos más allá de mis nietos y de la privacidad de la pareja que tendrá mi hijo.
Y eso porque el ejemplo de la maternidad y lo biológico es paradigmático, no por otra cosa.
Desde ahí, eso si, ya van a ver lo que los voy a güeviár! ñeñeñe...
Vos eso sí, vas a ser la viejita más alegre y desubicatem del Deutsche Geriatrikem, jijiji
(el dicho que menciona Alex, acá se dice: "Tiran más dos tetas que dos carretas".
Pero creo que tú preferirás el que se dice allá, ejm...cof cof... permiso)
Y si, seré la vieja más pesadita del Geriatrikum, segurolen.
Luisa! no, no estamos solas, nos acompañamos! Y nos daremos consejitos... jejejeje ... vamos a desearnos suerte.
Hay errores que matan.
De hecho, una amiga me contaba que recuperó el mando a distacia de SU tele, cuando el ejemplar de marido que le tocó, dijo:"me voy a casa de mi mami, hasta que se te pase la tontera!" y ella, ni corta ni perezosa, le mandó las maletas en un taxi.
No es fácil tener un XY!
Ay Sonieta me diste ternurita y tengo otra, ¿viste esa frase que dice "pajarito que comió voló?" bueno de ello sigue que el pájaro nunca anda muy lejos de donde come no se si me explico.
Por otro lado yo sí voy con la ropa de mi vieja, pero trato de lavar y colgar yo (CHEEEE), aunque no parezca es un momento para volver a la casa en donde crecí y disfrutar de los colores y los aromas que en mi "cuchitril" no hay (o todavia no reconozco). En los próximos meses tendré lavarropas... Quizas tambien FEDE lo tenga y empiece a necesitar excusas como yo para volver de vez en cuando al ovario que por siempre lo/me contuvo y que por siempre nos/me contendrá...
Slds. Lu
¿Estás fecundando el óvulo?
Un abrazo!
que pelotuda tía!!...no le limpias el culito también???
El culito no se lo limpio porque ya el pibe tiene pelos y me da un poco de asco, que si fuese lampiño, seguro se lo limpiaría!
Gracias por participar.
Qué buen cierre para esta ristra de comentarios!!
(Dalie Sonieta, si en el Correo de Piedra escribís, acà tambièn podès. Contá tus recientes peripecias.)
Sumale que el nietito solo duerme en brazos, que viene pesado el gordo y la llama todos los dias para que la ayude.
Un placer volver a leerlas!.