No tengo nada en contra de los patriotas, del mismo modo en que no tengo nada en contra de los creyentes practicantes o los adoradores de la Machintosh o los vegetarianos o los protectores de animales o los fanáticos de Ricky Martin. No tengo nada en contra de nadie que sienta algún tipo de pasión por algo o por alguien, en tanto y en cuanto, no me perturben, no me molesten, no me invadan, no me jodan.
En el diccionario, la palabra Patriota cuenta que es aquella persona que ama a su patria y se esfuerza para lograr su bien.
Leyendo y releyendo la definición, considero, honestamente, que no soy una gran patriota sino más bien, una mediotra que sería, algo así, como una patriota a medias. No amo a mi patria del mismo modo que la aman aquellos que están dispuestos a dar la vida por ella. Mi vida la doy por mis hijos y nadie o nada más. Sin embargo, me esfuerzo para lograr su bien, por una cuestión de convicción y sentimiento, porque acá vivo y viven las personas que amo y pretendo que tengamos una existencia digna, en paz y en libertad, en esta tierra que nos tocó en suerte.
Pero me comportaría del mismo modo si hubiese nacido en Birmania o en Zimbabwe o en Principado de Liechtenstein, es decir, que sería igualmente mediotra como soy en Argentina pues no daría la vida por ninguno de esos paises.
Tampoco creo en los patriotas de hoy y mucho menos, en que los dirigentes argentinos lo sean. No les creo nada, es más, pienso que ni siquiera son mediotras pues no están dispuestos a dar la vida por el pais ni tampoco se esfuerzan para lograr su bien, que es lo que más me interesaría que hagan.
Por eso, toda esta movida que se generó a propósito del Bicentenario, me resulta patética.
No creo que haya nada que festejar, al menos no en este pais; no en esta parte del mundo.
Si algo me faltaba para terminar despreciando por completo los festejos por el Bicentenario de la Revolución de Mayo de 1810, es lo sucedido a mi familia en este fin de semana festivo.
Bajen un cambio, patriotas, que no somos libres todavía! Episodio I
Llovió en Buenos Aires el día domingo. Mi legítimo, Valentina y yo, fuimos a casa de unos amigos, invitados a almorzar pollo al disco, una comida muy típica del campo argentino, realizada dentro de un disco de arado de hierro. Se nos estuvo cayendo la baba durante dos días pensando en ese manjar. Hicimos dieta todo el viernes y todo el sábado para poder llegar al domingo con el aparato digestivo en condiciones y no perdernos la oportunidad de despacharnos a gusto y sin culpas.
Al llegar al lugar indicado, Marcelo recibió una llamada a su celular. Era su hermana pidiéndole una mano pues, su computadora no daba señales de vida y necesitaba realizar un trabajo urgente para un ateneo en el hospital en el cual trabaja. Mi cuñada es sumamente solidaria y, lo menos que podemos hacer por ella, es acudir cuando necesita algo y, en esta opotunidad, lo precisaba ya, ya, ya.
Mi legítimo partió para su casa, con la promesa de regresar lo antes posible y la amenaza de que, si no le guardábamos un buen plato de pollo al disco, nos arrepentiríamos la vida entera.
Me dió pena pues, el pobre, ni había desayunado para poder disfrutar, a estómago vacío, de esa delicia que tan rica le sale a nuestro amigo David.
A las horas, me llamó al celular para avisarme que estaba queriendo regresar pero que no conseguía, en Ituzaingó, una calle que no estuviese inundada para llegar adonde yo estaba chupándo los huesitos del pollo.
-Es imposible, So! No hay manera! Está todo recontrainundado! No sé por dónde ir...
-Bueno, Mar, fijate... yo ahora te corto porque si sigo distrayéndome, estos muertos de hambre me van a sacar el pedazo de pollo que me quedó en el plato. Ah! Y si no te apurás, te quedás sin tu porción. Ciao!- y seguí comiendo tranquila, esperando a mi marido quien, con esa advertencia, seguramente llegaría volando.
Al rato, ya en la sobremesa, volvió a sonar mi celular. Era otra vez Marcelo:
-Sonia! Me quedé con el auto! Se llenó de agua el interior y no arranca! No es la batería, porque las luces funcionan, pero no arranca. Encima, estoy en una pendiente y no tengo cerca a quien pueda ayudarme para sacarlo de esta laguna!
-Marce!!- le grité preocupada- querés que le diga a uno de los chicos que vaya por vos? Necesitás una soga-(para ahorcarse)- para sacar al auto de ahí? Qué hago?
-Nada, Sonia. Que no venga nadie porque es imposible llegar. Corren riesgo de quedarse ellos también en cualquier calle. Esto es un caos! UN CAOS! La puta que lo parió al intendente de Ituzaingó! Quiero saber qué mierda hizo todos estos años con nuestros impuestos?!!
-Bueeeeno, Marce, no me parece momento de discutir sobre política...
-Ma qué política, Sonia! Es una vergüenza! Tengo el auto arruinado, inundado, los pantalones mojados hasta el calzón, estoy hundido en un pozo que no pude ver porque está tapado de agua podrida y lo único que falta, es que vengan a robarme! Encima, llamé al seguro para que me envíe un servicio de grúa y me dijeron que debía esperar al menos 4 horas para que venga un remolque a sacar mi coche de esta cloaca!
-Bueno, mi amor... Pero somos libres! Viva la Revolución de Mayo! Viva el Bicentenario!- y me cortó... era obvio...
Cada tanto, nos comunicábamos de celular a celular y me iba relatando las novedades: que quiso empujar el auto solo y se había dislocado un hombro; que intentando hacerlo, también había metido un pie en un bache del asfalto y se había caído, empapándose aún más; que se le estaba por acabar la batería del teléfono móvil; que se estaba meando y no se animaba a pishar en un árbol por temor a que lo viese alguna vieja y, encima, lo cagara a escobazos por exhibicionista... En fin, llegamos a las doce de la noche y, ni yo podía salir de donde estaba ni mi marido podía venir a buscarme porque estaban, él y su auto, estropeados bajo la lluvia y flotando en aguas servidas.
En conclusión, el motor del auto falleció; en su interior, hubo que sacar con recipientes el agua acumulada; mi legítimo, pescó una bronquitis por tantas horas de estar mojado en el frío mayo de Ituzaingó, con un hombro herido y un pié esguinzado y sin poder probar el pollito al disco.
Vale aclarar que éste no fué un episodio eventual, algo insólito que sucedió en un día de lluvia copiosa. En Ituzaingó, como en tantos barrios del conurbano bonaerense y también de la ciudad de Buenos Aires, sucede SIEMPRE que caen más de tres gotas.
Entonces me pregunto: ésto es dignidad? Esto es progreso? Esto es libertad? Qué diferencia hay entre el intendente de Ituzaingó o la presidente de este pais y el Rey de España o Napoleón, en 1810, cuando ninguno, ni ellos se interesaban por entonces, ni éstos se interesan ahora, de lo que sucede en esta patria? Eso es ser patriota? Qué corno festejan? La mediocridad? Me cago en el bicentenario!
No somos libres una mierda, compatriotas, sépanlo! Episodio II
Con el tema del auto arruinado, nos hubiésemos quedado, prácticamente, sin movilidad en estos días festivos, en que, los medios de transportes públicos, funcionan a medias, de no ser porque mi hijo Federico tiene un coche que compró con la desinteresada ayuda de mi madre.
Fede tenía que ir al centro y pensaba llevarse su Fiat pero su padre le pidió que nos prestase el vehículo ya que, Ituzaingó, además de ser una cloaca potencial en días lluviosos, es un sitio a trasmano de todo y, en este Bicentenario, al estar las cosas más quietas que de costumbre, podríamos precisarlo. Combinamos que yo lo llevaría hasta la Avenida Santa Fe y Libertad y que volvería en sus cuatro ruedas hasta mi casa.
El centro es un caos. Gente, gente y más gente, autos, autos y más autos circulando por las calles alternativas que dejaron para transitar pues, muchas de ellas fueron cortadas y prohibidas al tránsito, a causa de la organización de la gran fiesta en conmemoración del Bicentenario del orto.
Tardaba unos veinte minutos en hacer treinta metros por cada cuadra. Era imposible avanzar.
Una vez que dejé a Fede en el departamento de la chirusa, su novia, tomé la calle Talcahuano para darle derecho por esa, hasta la autopista 25 de Mayo (toda una advertencia el nombre de la autopista...) y empalmar con el Acceso Oeste, para volver a casa.
Hacía calor pero yo sentía más aún por el estres que me provocaba el hormiguero de gente que cruzaba sin mirar, dirigiéndose en dirección al lugar del festejo de mayo y la escandalosa cantidad de autos, que no podían salir del punto muerto.
Abrí la ventanilla para respirar y, en ese instante, se paró a mi lado un tipo con una cartel plastificado que sostenía en una mano y pensé que sería uno de esos "mangueros" que suelen decir que son enfermos o desocupados y piden una contribución a la causa. Lo miré, resignada, porque sabía que no podría zafar y que, para sacármelo de encima, debía echar mano a mis monedas, y le sonreí. El hombre, no sé cómo, metió una pistola o revólver por la abertura de la ventanilla de mi lado, mientras, con la otra mano, la que sostenía el cartel, intentaba abrir desde afuera la puerta del auto, que yo había trabado de casualidad y como acción mecánica, no sé en qué momento.
-Hija de puta! Pasate al asiento de al lado. Dame la plata. Hija de puta, dame la plata porque te mato, te pego un tiro...
Lo miré, miré mi billetera que estaba dentro de la cartera, sobre el asiento del acompañante y la tomé. Le dí cincuenta pesos.
-Vos me tomás por idiota, hija de remilputas? Dame toda la guita!! Toda! Toda! La billetera dame o te mato a la nena, Te la mato! No tengo nada que perder! Me importa un carajo!
El imbécil, me apoyaba el arma en la teta izquierda y, cada tanto, señalaba a Valentina con el caño.
-Te doy la plata...tranquilo...pero dejame unos pesos para la autopista, por favor, sino, no puedo volver a casa...
-No te hagas la viva hija de puta. Mirá que tengo sida, te escupo, te cago, te mato! Te mato a la nena, Abri la puerta, carajo!
El infeliz, tomó toda mi plata, unos 190 pesos, toda y me pidió el celular.
-Dame el celular! Damelo y te vas, hija de remilputas. DAMELO!!! te quemo!
Valentina sollozaba; estaba aterrada pero no se animaba a gritar ni a emitir sonido.
En el momento en que tomé mi celular para dárselo, vi que el auto de adelante avanzaba unos metros, hasta que frenó por el semáforo. Puse primera y me adelanté, arriesgándome a enojar mucho al malparido, que seguía apuntándome con su pistola y a quien obligué a sacar el antebrazo porque me lo llevaba flamenado. Comencé a hacer sonar la bocina, mucho, casi trepándome del volante, cuando vi, por el espejo retrovisor, que el cretino se me venía encima otra vez. Subí el vidrio de la ventana e insistí con los bocinazos para que alguien se enterara de que estaba pidiendo ayuda. La gente me miraba sin comprender, frunciendo el ceño o arqueando las cejas, seguramente pensando que estoy loca o soy una impaciente de mierda que no comprende que son dias de fiesta y que, el quilombo que eso ocasiona,nos involucra a todos por igual.
No sé qué sucedió, pero el subnormal argentino que me habia estado robando y amenazando, se fué corriendo. Lo ví por el espejo.
Valentina comenzó a llorar, diciéndome una y otra vez que me ama, suplicándome volver a casa con su papá y jurándome que no saldría nunca más a la calle.
Volví temblando todo el viaje y sin dinero pero con mucha bronca, mucha impotencia.
Qué se festeja? Qué mierda tienen para festejar? Doscientos años de qué? De qué?
Y otra vez... esto es libertad? Que los patriotas festejen y le caguen la existencia a quienes creemos que no hay nada que festejar? Que no pueda salir de mi casa un dia de lluvia porque no sé cómo regreso, si es que regreso y encima pierda bienes en el camino? Bienes que, por otra parte, me los gané trabajando y con sacrificio. Que un grupo de enajenados paren el mundo porque van a una fiesta y me obliguen a soportar el caos y el descontrol que ellos ocasionan? Que, encima, venga un pelotudo, vago, delincuente y me amenace con matarme o matar a mi hija, mientras, a tres cuadras, un pais festeja una farsa?
A la altura de quienes creen que están? De los países desarrollados en donde se respetan los derechos de todos? Quien les hizo creer eso?
Seguimos siendo indios, compatriotas. No festejen tanto que nos falta, al menos, un bicentenario más...
Que feo es ver a otro ser humano capaz de dañarnos así, sin pensar que somos lo mismo...
Y así y todo tengo que intentar consolarte. So, Argentina es ese pelotudo, pero Argentina también eres tú! Argentina son todos y revueltos... a veces con gente digna que en medio de lo que les tocó- como a mi me tocó el cielo del lado, yo no pedí- lo intentan todo con dignidad y trabajo y otros... y otros!... qué se le va a hacer!
Yo, como tú, creo que uno quiere a la patria que le tocó "hacernos" crecer, pero si fuese Zimbawe, ya encontraría yo razones para querer una patria amarga. Lo que no se puede es no verle los defectos, eso es no ser adulto, lo que no se puede es confundirla con persona y estar dispuestos a morir por ella como si fuese esa la medida de los amores patrios.
Alguna vez me tocó pensar que una debía morir si era necesario por la libertad... en esa época se queda esa necesidad, ese era el precio. Hoy ya no.
Yo So: "Patria o heridas leves! Venceremos!"
No abandones So, el día menos pensado lo conseguimos, un futuro mejor y más digno.
Un beso y todo mi cariño, también por el bicentenario, pero de los buenos So, de los que hacen lo que pueden aunque cueste.
Y no me des pie para hablar de política porque puedo escribirte un post..Ahora ,me pregunto tenías puesta la escarapela ? ves ? por eso te pasan esas cosas, no sos patriota fervorosa como bien dijiste..
creo que es hora de que organicen otro pollio para su legítimo, él no tuvo la culpa.
pufhh, qué miedo, qué susto y qué impotencia. Yo no hubiera podido ni siquiera decir ni pedir nada, eso de decirle que te dejara algo para el peaje y moverte hacia adelante me dejó paralizada...pobrectita Vale,pobrecita miniña linda, ni me quiero imaginar a Marcelo al enterarse...pero toda pérdida es nada si a ustedes les ha pasado algo más que un robo. Fue muy arriesgado, pero después de todo, al menos no se le escapó un tiro al hijodesureputisiiiimadrequelopariómilmillonesdeveces!!!!!!!!!!!!!!
Argentina festeja el bicentenario en Mayo, y nosotros en unos meses más y la misma pregunta tuya sigue sin responder ¿Qué festejamos?...
Un abrazo y todos mis deseos de que no les pase nada malo.
¿qué mierda tiene que ver el salame con la velocidad?
El bicentenario de la Patria merecerá la pena ser festejado cuando:
1) podamos chupar libremente los huesitos de un pollo al disco
2) Ituzaingo no se inunde y/o tu auto pase el charco
3) todos pero todos los chorros, pungas y mecheras cuelguen de la Plaza de Mayo en acto público
Creo que tenemos como para 1500 años.
Penoso y lástimoso lo del atracador,el susto que os dio y la penita que debía dar Valentina,pobreta.
Cuando algún patriota quiere cagar a tiros a todos los delincuentes aparecen los defensores de soretes y quedamos dependientes de derechistas humanistas.....
Mejor pedir lo que corresponde: que la policía y esos a quienes les damos el derecho de ejercer la violencia en nuestro nombre, hagan su labor y no anden en otros negocios.
Eso si,que el problema lo veamos en todas sus dimensiones para poder solucionarlo, acotarlo, de la mejor manera posible YYYY para que el día de mañana nuestros hijos no tenga que aprender a matar a otro para atravesar una calle.Me da lo mismo si al que mate sea a un asco de ser humano o no, la experiencia es la que no le deseo.
No creo que haya nada que festejar porque me permito ser objetiva y honesta con la realidad y también, en solidaridad con aquellos que están mucho, pero muuucho peor que yo.
Si la abuela cumple 100 años y algo está enferma; alguno de sus nietos son niños abusados o golpeados, algunos de sus hijos no cuentan con lo mínimo indispensable para vivir dignamente, mientras que otros de sus hijos tienen de sobra; si en la casa de la abuela, la señora que limpia esconde la mugre dentro de los placares y bajo la alfombra; si mientras los enfermeros la atienden y la miman, unos vecinos se culean a alguna sus hijas en el otro cuarto y la abuela lo sabe, lo escucha y lo sufre; si la familia está dividida; si la abuela vive en un rancho aunque en barrio Parque, si las cosas no están para festejarle los 100 años, yo no se los festejaría a lo grande solo para presumir ante mis amigos y los amigos de mis amigos que tengo una abuela que acaba de cumplir 100 años.
Mejor, le hago un homenaje privadito, nomás, le digo que la quiero y le prometo resolver, antes de su muerte, todas la cosas que tanto le duelen...
Después juro responder uno a uno los comentarios. Ahora debo llevar el auto a un exorcista y a la nena a un psicólogo...
me dejás helada.
Un abrazote grandote
Ay Sonieta
(Cuando necesites detalles sobre el asunto, puedo contarte largo y tendido)
Me alegro que no hayas tenido sentimiento de culpa. Ojalá yo pudiera...Más vieja me pongo y más me duele...
A mi eso es lo que me pasa, como reconocerle a mucha gente que conozco que se hicieron literalmente pedazos por un lugar mejor donde vivir- llámalo patria, la tuya, la mía o la de quién sea- y porque no le resultó (todavía) nosotros la vamos a dejar sola y sin decirle que nos acordamos de ella? y de lo que quiso ser? de lo que soñó para sus hijos?...pobre vieja sola!... igual yo veo y tú lo sabes, cada niño herido de nuestras patrias... y sé perfecto que nadie pensó que no comían si los otros celebraban, ya conozco esa historia... ahí se me cacban las generalidades y empiezo a ver las responsabilidades individuales.
Otro mundo es posible, me digo. Y no pienso renunciar.
yo sé que Argentina somos todos y revueltos, como bien dijiste. Lo que me enoja, es saber que esto es un asunto sin solución de continuidad. Porque es cultural, porque somos demasiado mansos como para exigir que algunas cosas se modifiquen, porque siento que nos toman el pelo, que no importa cómo estamos sino cómo parecemos que estamos visto desde afuera.
Yo vivo en un lugar en donde la realidad es muy pero muy distinta a la que se muestra.
Ituzaingó, por ejemplo, como casi todos los barrios de este lado de la General Paz (avenida que divide la capital de la provincia de Buenos Aires), hay una desidia, un abandono OBSCENO.
Y lo digo yo, que me faltan pulgas para rascarme...
Valentina todavía está aterrada. Hace dos noches que despierta con pesadillas y me pide por favor no salir de casa.
Son cosas que pasan, lo sé y a esto estamos más que acostumbrados pero eso es lo que más me enoja: el estar acostumbrados al punto de no tener vergüenza ajena cuando se festeja algo que nunca se termina de resolver.
Me explico?
el susto se me pasó y ahora me queda la bronca, la impotencia.
Valu sigue con angustia, sobre todo, porque el caballero me insultaba. Llegó a plantearme: "por qué te tuvo que decir tantas veces hija de puta? Si te lo decía una sola vez te ponía triste lo mismo, no mamá?"
Lo que pasan acá, pasan acá y en los paises subdesarrollados, nomás.
Vos tenés cloacas o pozo ciego?
Se inunda tu calle cuando alguien llora tres lágrimas seguidas?
Contá los baches (pozos) que hay desde la puerta de tu casa a la esquina, a ver quien gana.
Cómo quedan las calles después de una lluvia? Pues en la cuadra de mi casa, todavía no pasó el barrendero y está llena de porquerías (hojas, papeles, bolsas de nylon, etc etc) desparramadas por el asfalto. Un asco!
Cuántas veces te robaron en este año? A nosotros van tres.
Si querés sigo...
Si tenía puesta la escarapela y Valentina también. Y te juro que era la escarapela argentina!
Y no...no se puede hablar de política, mejor no, porque a pesar de estos 200 años, todavía no aprendimos que tenemos derecho a quejarnos porque te subestiman o descalifican.
Yo la paso mejor cuando la gente cree que soy una descerebrada que todo me da igual.
También hacer patria es protestar genuinamente por lo que uno cree que no está bien.
Y honesto va con hache...
Bueno, ya llevamos Vicente y un día. Falta menos para el Tricentenario.
Veremos...
Mirá, no tenía escapatoria, no me podía hacer la loquita; estaba en sus manos en ese momento, primero, porque la tenía a la nena atada en el asiento trasero, muerta de miedo, y segundo, porque no tenía para donde rajar! Estaba en medio de un embotellamiento.
Pero te juro que de no haber estado Valentina conmigo, hubiese actuado de otro modo.
Lo peor, es que el lugar estaba lleno de policías, claro, desviando el tránsito, indicando que por acá o por allá no se podía pasar porque esas calles estaban cerradas a causa del prostituto festejo!
Colorario:
el bicentenario de la patria merecerá ser festejado cuando haya verdadera distancia entre el punto de partida y la actualidad.
Acá, en mi barrio, todavía se ven carros con caballos, eh?
Hay demasiadas asignaturas pendientes...
Todos los comentarios y opiniones son válidas y enriquecedores!
Pero el mio también o mi plata no vale?
qué querés que te diga?
El tipo que me robó me dió penita, sobre todo cuando me dijo "mirá que tengo sida...te escupo!". Pobre infeli...
Pero sabés cómo se acaban estos tipos? No cagandolos a tiros a ellos sino, cagando a trompadas a quienes son responsables de que existan, porque les son funcionales.
La fiesta del bicentenario yo lo vi como un gran acto político, qué querés que te diga?
A la presidente la vi radiante, disfrutando de su protagonismo como si fuera su fiesta de quince años.
Mientras miraba el maravilloso e inolvidable espectáculo, yo estaba chateando con una amiga docente para ultimar detalles de la fistita que está organizando para recaudar fondos para su colegio público de chicos con discapacidades, pues los pobres muchas veces, no van a clase por no tener calzado o abrigo en los dias de frio.
No es justo! No fué justo!
Yo lo vi asi.
No importa. Venia a ver cómo seguian y a dejarte otro comentario brillante: lpmqlrmrcp!! no, no hay que acostumbrarse! adónde vamos a ir a llegar!
Qué se supone? que hay que acostumbrarse a la violencia?
Soportar estoicamente (si contás el cuento, claro) eso seria ahora el hacer patria????
Perdónnnnn! Odio cuando me pasan por encima! Te juro que creí haber respondido a todos!! No te viiii!!!!
Claro que no hay quew acostumbrarse!
Sabés qué me da por los recontramilovarios???
Que cuando expreso mi enojo y molestia con el gran festejo gran por el bicentenario del orto y justifico el porqué, aquellos que sintieron que fue El Gran momento histórico, La iesta de la Patri, etc etc, me refutan diciendo que nada tiene que ver una cosa con la otra (Pablito incluido).
Y sabés a qué me hace acordar esto? Al festejo en el mundial 78, mientras un poco mas allá, pasaban cosas que algunos no quisieron ver...
Las hemos pasado tan malas que entiendo el afán de fiesta, pero la verdad no entiendo que hacer lo que se debe no produzca la misma alegría. No hay consenso.
Ya ves, me terminaste convenciendo.
...
y sin embargo...
VIVA LA PATRIA!!! (Y LA PEPAAA, que remataba una amiga...)
Ya sabes, "Patria o heridas leves. Venceremos!"
ps
yo quedé como la Vale, el día que un paco le pegó a una amiga de 13 años en una manifestación. Uno no sabe donde meterse cuando descubre que otro que ni te conoce es capaz de violar tu fragilidad de niñita... tú que creías que todo te protegía... que siempre llegaría alguien a ayudarte... a ti y a tu mamá... y descubres de pronto que hay gente que deveras te dañaría sin más, ni más y que insulta hasta a la que tu más quieres.
Solo el amor sana. Y no es broma.
Nada fue tan así el día de la revolución, tampoco. En Santa Fe ni se supo, en el resto del interior menos que menos, los esclavos siguieron ese día tan esclavos como el anterior.
Así y todo, creo que es una Nación muy, muy joven. En Europa tuvieron mucho más tiempo y plata de equivocarse y empezar de nuevo, muchas veces, porque el ritmo se marca desde allá. Acá te rearmás como podés, pero la vorágine marcada por los centros del mundo chupa y te mezcla, te condiciona, no es tan fácil.
Todos somos el país. Si esos gobernantes están, en algo estamos contribuyendo a ello. Si en Santa Fe luego de inundarse la ciudad por una obra inaugurada pero no terminada el gobernador dijo "Y bueno, qué quieren, a mí nadie me avisó que se venía el agua", y a ese tipo no sólo no lo hemos crucificado políticamente, no lo hemos hecho desaparecer de todas las posibles candidaturas sólo por decir una aberración tan irresponsable como esa, sino que además es uno de los presidenciables más potables, quizá futuro presidente, entonces en algo, todos, estamos contribuyendo. Esa es la verdadera diferencia.
Saludos..
A mi me duele que muchos no les duela los asuntos pendientes. Hay demasiada gente que no está para grandes fiestas.
Doscientos años no son nada al lado de un solo día de un chico sin tener qué comer; eso sí es una eternidad.
Cuando proyectaban las imágenes sobre el frente del Cabildo, espectacular trabajo e idea genial, no estuvieron presentes las asignaturas no resueltas todavía esas que también tienen que ver con nuestra historia bicentenaria.
No, no, no! No me siento ganadora. Me siento vergonzosamente perdedora...
"Seguimos siendo indios, compatriotas", no tiene nada que ver con el atraso, no fué una expresión peyorativa. Seguimos siendo indios porque deberíamos pasear un poco por éste lado de la General Paz e ir para adentro, para la país profundo, como le gusta llamarlo a la presidente, para darse cuenta de la desidia, del abandono, y, sobre todo, porque si no nos defendemos solos, no nos defiende nadie.
Yo siento que, muchas veces, hay que pintarse la cara y cargar arco y flecha para poder sobrevivir o, simplemente, agachar la cabeza y resignarse.
pero te explico: Honesto es una palabra castellana y va con "H"
Onestamente es una palabra italiana y la "H" no se pone...jajaja
Si también se puede usar en el idioma español, pués "yo no tengo la culpa.."
Esta véz te gané...........
y libertad tenemos Sony, nadie nos impide andar en la mierda, lo que no hacen es sacarla para que seamos libres de andar sin mierda
(y disculpen las tildes y demas, este teclado carece de todo eso)
att, maria del pilar
Ya! mandate una de fútbol ahora poh!
déjate de güeviar en fb y ven a escribir, que te estamos esperando.
(CIERTO? a ver los demás!!! digan algo.)
Volvé sunieta, te estamos esperando.
Realmente me sorprende tu manera de escribir. Tienes un talento innato y con toda sinceridad- no quiero sonar melosa ni nada- has logrado mi admiración gracias a tus textos.
Un abrazo desde Chile, donde TAMBIÉN sucede exactamente lo mismo, aquí la celebración está por venir el 18 de sept y te aseguro que esa misma escena se puede repetir en Santiago.
Cuidate mucho y sigue escribiendo!!