No puedo cerrar las valijas. Son dos y están tan sobrecargadas que no llego a juntar los dientes del cierre de la tapa con los de la base para poder atrancarlos, arrastrando el deslizador.
Probé sentarme encima, a veces funciona, pero no ésta vez.
Pensé en una solución: liberar un poco cada una de ellas y habilitar una tercer valija. Pero en el baúl del auto entran, ajustadas, dos y la otra, debería llevarla en el asiento trasero para lo cual, debería dejar en casa a Valentina. (No sería mala idea... Marcelo, las tres valijas y yo, solitos, quince días de vacaciones). No, no; fuera esa imagen de la cabeza, madre egoísta! que la pobre Valentina está contando las horas en cuenta regresiva para llegar al mar. Vieras, como cuando le conviene, cuenta de adelante para atrás y de atrás para adelante.
Volviendo al equipaje, no encuentro el modo de comprimir el contenido para poder cerrar las valijas. Y menos mal que, los productos de perfumería y los zapatos, van en bolsos separados.
Llamé a mi marido porque a él siempre se le ocurren soluciones brillantes las cuales, por supuesto, jamás tengo en cuenta:
-No sé, Sonia... Fijate de qué podrías prescindir. Seguramente metiste ropa que nunca vas a usar.
-Si la uso o no, es secundario. Yo tengo que tener todas las alternativas para poder combinar de acuerdo a las necesidades del momento.
-So, no nos vamos a vivir, nos vamos quince días de vacaciones y la mayor parte de las horas, nos la pasaremos en la playa.
-Si, pero yo necesito todo lo que elegí para llevar.
-Bueno, entonces sacá de mi ropa. Yo no preciso tanto.
-De tu...ropa...?
Ay! Ambas valijas contienen mercadería mia! Aún falta separar lo de Marcelo!
-Si; de mi ropa. Qué pusiste, asi puedo decirte qué podés sacar?
-Estem...ehhhh...puse...
-Sonia... a que entre el centenar de trapos acomodados dentro de las valijas no pusiste nada mio todavía?
-Si, cómo que no?! puse toallas, toallones, papel higiénico...
-Siempre lo mismo? No aprendés más? Dos valijas y dos bolsos gigantes para llevar TUS cosas? Deberías sacar todo y recomenzar, filtrando.
-Ay! Qué egoísta de mierda!
-Egoísta? Yo? Egoísta? La tipa se carga dos valijas repletas, dos bolsos repletos, equipaje de mano, cartera y bolsitas de nylon con porquerías como las viejas, toooodo con SUS pertenencias, y el egoísta soy yo? Te vas vos sola de vacaciones?
-No.
-Entonces, tratá de ser menos acaparadora y replanteá todo desde el principio teniendo en cuenta que tu hija y yo, también vamos con vos. Elegí con criterio y con prioridades.
Los hombres no entienden nada. Nada de nada. Criterio? Prioridades? Y qué se supone que debería dejar en casa? Eh? Cualquier cosa que descarte, seguramente, será lo que voy a necesitar cuando esté allá. Te lo firmo!
Ellos se arreglan con unos bermudas y ojotas y, asi, pueden caminar por la peatonal y pasar desapercibidos, y son felices. Yo no puedo, ni quiero pasar desapercibida!
Muchas de las cosas que metí en las valijas, puedo usarlas solo cuando estoy de vacaciones y entre desconocidos que no veré nunca jamás. Mirá si voy a privarme de eso?
Saco el piloto? Y si llueve justo una noche en la que decidimos salir a algún lugar paquete?
Descarto uno o dos de los cinco jeans que llevo, uno de cada color? No; porque voy a extrañar el que me falte. Y voy a querer ESE que no haya llevado.
Yo me conozco...
Al cremaje no pienso renunciar! llevo el kit completo, para hidratarme, para nutrirme, para limpiar el detritus, para tonificarme, para manos, para talones, para cachufleta, para párpados... probablemente ni los use, pero los quiero ahí por si se me ocurre disponer de ellos.
Podría, tal vez, dejar la plancha... pero yo sin ella, no soy nada. Es que también quiero llevar de vacaciones al ama de casa mediocre que soy, no sólo a la mujer, madre y esposa.
Podría, tal vez, dejar en casa la notebook, aunque es lo que menos espacio me ocupa.
Podría deshacerme de las seis carteras, de distintos colores y estilos, que preparé para que el atuendo quede en composé impecable. Si. Renuncio a las carteras y llevaré solo una, la blanca, que pega con todo. No! Momento! Con todo no pega! Asi que llevaré la blanca y la negra.
-Mar, ya está. Ya saqué algunas cosas pero sigo sin poder cerrar las valijas.
-Esperá a que llegue yo y te ayudo. Llevas lo imprescindible?
-Si. Solo lo imprescindible.
-Bien! Viste que se puede? Y de lo mio, pusiste mucho?
-Estem...nop...no mucho (en realidad nada aún)
-Bueno, quedate piola. Cuando vuelva del trabajo superviso y ya cerramos todo. Ahora metete en la pileta que hace mucho calor. Disfrutá vos que podés.
Que no se haga el buenito éste, que me obligó a sacar de la valija cuatro carteras.
Egoísta de mierda...
Qué bueno que escribiste, ya hacía falta.
No llenes tanto las maletas,mi mama es igual a ti, luego al final del viaje anda comprando maletas para hechar las cosas que se compro.y dice siempre...la proxima ves no traigo tanto , total si me falta algo pues me lo compro en el viaje, pero nunca cumple.
Pasatela super!
que yo no me quejo, coño!
Que es mi legítimo quien se queja de mis elecciones y mis necesidades.
Ustedes no entienden nada de mujeres!
claro que llevo el bloqueador! Sobre todo para Valu ya que yo detesto echarme al sol como una chicharra.
A esta edad, hay que cuidarse de la involución cutánea. Es irreversible como la edad.
Si Pablo viese los valijones repletos de ropa como los tengo aún sin cerrar (y sin completar con las cosas de mi marido), se uniría a la protesta de Marcelo.
Dejá, dejá que para quejas y reproches, ya lo tengo al cónyuge.
Qué penita me dió lo tu blog...
Todavía recuerdo cuánto te molesté para que lo abrieses y contases tu rica historia.
Una penita...
En todas las familias en donde hay una mujer pasan estas cosas con el equipaje de viaje.
Ya a los 14 o 15 años, se comienza a discutir con el padre por el mismo asunto y se continúa con el esposo.
Los hombres no entienden nada, insisto...
Me pasa lo mismo que a tu madre.
Apuesto a que la misma discusión la voy a tener con mi marido a la vuelta de las vacaciones pero más intensa ya que no sé adónde meteré las chucherías que ya estoy pensando que me voy a comprar.
Si hasta se me cae la baba pensando en eso!
Que tengan lindas vacaciones.
Yo solo lo que necesito: UNA MEGA MALETA y ya.
Luisa, necesito la dire del blos de tu marido y la del chico este mexicano... me vas a creer que nunca las copié? ya dale mándamelas. Y si, es una pena que decidieras cerrar. Pero son etapas, ya te volverán las ganas de escribir.
PD.- Pero si esperas que Pablo se juegue el tipo en caso de que se caigan las maletas te aconsejo meter dentro un par de botellas de aceite y otro de tequila reposado.
me voy al festival de berlín con la doña en unos días y sólo de remedios puedo llenar una valija
botas de lluvia, tapado de este color y otros de otro color y mil regalos para todos los que prometen hacerme posible este viaje, decidí mandar parte de las cosas en una caja enorme por fedex
buen viaje so y disfrutala
Besos y ¡Buenas Vacaciones!
Felices vacaciones Sonieta, descansá un poco y engordá sin culpa.
PD: lo que no termino de entender por más vueltas que le doy al asunto es ¿PARA QUE MIERDA LLEVAS LA PLANCHA PORELAMORDEDIO?
Es vacación, señores y señoras, Vacación!
Por ejemplo: acabo de botar una bolsa de semillas de calabazas saladas que NADIE comió nunca, exactamente como lo anticipé en Francia hace 3 años... (y esa es barata...)
Y después las cachureras somos nosotras!
Y hombre que comparte mi casa que se haga su propia valija, que ya lo destetaron.