Pecados Capitales
by una ama de casa dignamente mediocre
junio 19, 2009
Lo que no es de nadie, es nuestro?
Hace muchos años, cuando mi esposo y yo usábamos los bancos para depositar dinero y no para pedirles, tuvimos una provocación de la vida, de esas, en las cuales pone a prueba la integridad de las personas o el grado de estupidez...

Mi cónyuge legítimo retiró un plazo fijo que acababa de vencer, de una entidad bancaria con la cual operábamos habitualmente. Hizo los trámites pertinenetes y se dirigió a la caja para cobrar su dinero (nuesssstro dinero. Cómo extraño aquellas épocas!). Ya que era una cantidad interesante, fue la tesorera en persona quien le entregó, discretamente, un sobre de esos grandes de papel madera conteniendo la guita en cuestión. Marcelo, confiado, decidió no contar los billetes allí mismo sino, hacerlo tranquilo en un sitio seguro.
El padre de mis hijos se calzó el paquete en la axila, como los colectiveros cuando andan con su cartera portadocumentos y, apretando bien el brazo contra el cuerpo, se vino para casa. Aquel que hubiese querido robarle el envoltorio, tendría que haberlo desmembrado con una sierra eléctrica luego de matarlo, claro.

Marcelo abrió la puerta, tiró el bulto sobre la mesa (cuando digo ¨bulto¨ me refiero al sobre de papel madera), y me pidió que lo ayudase a contar el dinero (nuesssstro dinero).
Separó dos fajos, uno me lo dió y otro se lo quedó.

-Acá hay más guita- dijo mirando ambos montoncitos, frunciendo el ceño- a simple vista, son más billetes de los que debería haber cobrado. Veamos si estoy en lo cierto- y comenzamos a contar.

Él es más rápido, sobre todo para manipular plata. Mientras Marce había acabado de repasar dos veces el fajo que le había tocado, yo seguía tratando de despegar dos o tres billetes mojándome las yemas de los dedos con saliva, sin éxito.

-Dejá, Sonia. No insistas con eso- Mi marido sudaba en la zona de la frente- Esto es de no creer! Solo en este fajo, el que yo conté, hay el doble de dinero de lo que debería haber habido. Con el tuyo, a grosso modo, deduzco que el total es de tres veces más.
-Mierrrda! Es mucha plata!
-Mucha, So. Mucha...

Nos miramos a los ojos. Nos quedamos mirándonos, sin hablar.
Creo que los dos estábamos esperando el puntapié inicial del otro con la sugerencia de qué hacer con eso que nos estaba sucediendo. Ni él ni yo quería asumir el costo político de haber sido quien tiró la primera piedra.

-En qué estas pensando?
-Y vos? En qué estás pensando vos?
-No se responde una pregunta con otra pregunta.
-Tampoco es obligación decir todo aquello que pasa por la cabeza de uno. Eso es privado.

Estábamos nerviosos, era mucho dinero... Y no pertenecía a nadie pues, no lo habíamos encontrado en el asiento de un colectivo, ni en el casillero de esos armarios que ponen los supermercados chinos a la entrada para dejar bolsos y carteras, ni tampoco lo se lo habíamos quitado a alguien de adentro del cajón de su escritorio.
No era de nadie! Era del banco y la plata del banco que no tiene nombre, no es de nadie. Porque él no la extrajo de una cuenta ajena del cajero automático ni había truchado una boleta de retiro ni había presentado un cheque falso.

Nosotros habíamos ido a retirar una cierta cantidad de billetes (nuesssssstros billetes) y nos dieron tres veces más.
No fué culpa nuestra.

Creo que los dos pensamos todo eso juntos, paralelamente, al unísono, pero con temperaturas diferentes. Me animo a representar la sensación térmica de nuestros pensamientos con distintas interjecciones: los de mi esposo legítimo con un ¨Arrrgggg!¨y los míos con un ¨Ayyyyy!¨

Marcelo tomó nuevamente el fajo que había estado contando y, con firmeza, separó la cantidad exacta del dinero que correspondía al plazo fijo y sus intereses devengados. El resto, volvió a guardarlos en el sobre de papel madera.

-Nadie quedará sin trabajo por nuestra culpa. Estás de acuerdo?
-Será por TU culpa! Vos trajiste esa plata. Claro que estoy de acuerdo!

Con el sobre de papel madera incrustado en su axila, regresó al banco, pidió hablar con la tesorera y le explicó lo sucedido. Como aún no habían hecho las cuentas que los empleados bancarios están obligados a realizar al cierre de los ejercicios diarios, ella aún no sabía que, en pocas horas, habría un negativo de mucho dinero. Sin embargo, impertérrita, sin media mueca, tomó el sobre con la plata (que por un rato fué nuesssstra plata), dió media vuelta sobre sus talones y se perdió adentro de una oficina.
Las gracias? Bien, gracias! Otra vez será...

Nosotros hicimos lo correcto y no nos arrepentimos hasta después de unos años, en que pintó la malaria para todos.
Marce, debió recurrir al banco para pedir un favor, un pequeño favor, como un gran cliente que había sido. Para nosotros un sí hubiese significado de gran ayuda, para ellos un trámite de nada, una pavada.
Aquella mujer a la que le habíamos salvado el pellejo, cubriéndola del gravísimo error cometido con la actitud correcta, había ascendido y en sus manos estaba la decisión de darnos una manito. Cuando mi cónyuge oficial acabó con la explicación y los detalles de la necesidad que lo había llevado hasta allí, ella simplemente lo miró y negó esa ayuda con un rotundo, antipático, agrio, desatento, descortés NO, luego del cual, giró sobre sus talones y volvió a perderse en una oficina, como aquella vez.

Muchísimas otras veces la vida nos puso a prueba con este tipo de jugarretas. Hemos devuelto billeteras encontradas por la calle, vueltos mal dados por un comerciante y hasta corregido una cuenta de productos comprados cuyo resultado era mayor al que nos pedían pagar. Se siente mucha paz haciendo lo correcto. Pero la próxima vez que un banco se equivoque a mi favor, MINGA que le voy a devolver la plata!


Bah! Qué se yo! Tendría que volverme a pasar. Lo más probable es que le incruste el sobre bajo la axila a mi marido y le diga ¨Andá, lleva la guita, antes de que me arrepienta...¨
29 Comments:
Blogger Linda said...
Sonia.
A mi me paso algo parecido, un cajero automático me dió dinero de más del que le pedí, venian unos billetes pegados, no era mucho pero si doblaba la cantidad que habia pedido,agarré el dinero , me fui a la casa y le dije a mi marido lo que me había pasado, el me pidió el dinero y se lo llevó al banco, se lo dió al gerente del banco.
Un dia después fuimos al banco y le preguntamos a la cajera que si un cajero automático daba billetes de mas a quien se lo descontaban y nos dijo...a nadie, se considera una perdida, asi que si les llega a pasar quedence con el, porque si lo regresan, a la persona a la que se lo den del banco, no lo reporta, se queda con el y punto.
Alejandro y yo volteamos a vernos, el solo me dijo...no importa Linda, mi tranquilidad al dormir no tiene precio.
Pero sabes algo Sonia? cuando me dan el vuelto en alguna compra de mas y es el empleado el que se equivoca lo devuelvo, pero si es el dueño de la tienda que esta en la caja y le pasa lo mismo, me lo quedo, total quitarle un pelo a un gato, ni se nota, y claro no se lo digo a mi marido para que pueda dormir tranquilo.

Blogger Julieta said...
Hicieron bien Sonia ,y durmieron con la conciencia en paz..Yo hubiera hecho lo mismo, porque aunque en estos tiempos en que la honradez y la conciencia parece que no existieran ,cada uno actúa de acuerdo a su moral...Besos..

Blogger Pablo said...
Es así Sonita, no hay nada a mitad de camino entre hacer lo correcto y ser deshonesto. Pero cómo duele la madre que lo parió!

Desde arriba el Nono te mira sonriendo y pensando para sí: nieta e´tigre, carajo!

Blogger @lb@ said...
Que difícil que es ser honesto no?
porque encima uno quiere que lo recompensen.
Yo lo pensaría 2 veces y a esta altura de mi vida a veces me gustaría ser menos honesta, pero sin culpas eh¡

Blogger Romana said...
Sonia ,Acabo de leer tu blog y me hiciste recordar , esta véz no me reí como suelo hacer sino voy agregar algo que siempre cuento cuando quiero honrar a mi papá. Don Aldo fué el primer alcalde de nuestros pueblitos, (dos en total) que se eligieron, después de la 2a. guerra mundial, creo 1946. Soportabamos una miseris....Trabajaba de carpintero y dos veces por semana a la Municipalidad. Para poder mandarme a la ciudad a cursar el secundario se tomaba agua manchado con el vinagre en lugar de vino, esto es solo un ejemplo. Para Navidad a las autoridades de la comuna le enviaban regalos para asegurarse algun beneficio A casa llegaron pollos, paquetes grandes de manteca, queso grana, vino etc. Mi papá cuando vió todo eso y sospechando el "porqué" me hizo llevar y devolver a todos lo que habian enviado diciendoles "dice mi papá que hará siempre lo que puede y lo que debe ".
Esto para mi fué siempre una gran lección y después de 36 años cuando volvió a visitar su Municipio lo homenajearon con tantos honores.
ASI SE HACE .

Blogger Julieta said...
Brava Romana !! conocía esa historia ,pero no está de más hacerla saber ,en especial en esta época de corrupción..Podés estar orgullosa de tu papá..Un beso...

Blogger Laura-E said...
Dormir bien, a pierna suelta,a gusto es maravilloso.De todas formas,Sonia,si tal cosa o parecida te volviera a ocurrir a ti y a tu legítimo,tratando con bancos,podríais hacer lo contrario a lo que hicisteis:probar a quedaros el money,y a ver si se duerme también bien o,quizás mejor,sabiendo que hay más platita,total robar a un ladrón...(los bancos son unos ladroncillos,no?)pues eso.Y si no dormís bien,siempre hay tiempo para devolverlo.Si os vuelve a ocurrir tomad la otra postura a ver qué tal...¿no?Menudos son los bancos y banqueros!!!No se merecen a personas como vos y tu marido,Sonia.

Blogger Laura-E said...
Ay,Sonieta,si ya es difícil que pase lo que os pasó,ya es más que improbable que vuelva a pasar.O sea que no te hagas ilusiones con lo que te he dicho en mi anterior comentario.Muakis,petonets,besitos.

Anonymous Ashiku said...
¡¡Romana, Sonia nos contó esa historia, qué lindo escuchar ahora tu versión!!
Qué le vas a hacer Sonia, yo también haría lo mismo. Tendría que nacer de nuevo para poder quedarme con la plata, aparte me sentirí acosada por cientos de ojos acusadores y, de pasarme una desgracia, la atribuiría internamente a mi deshonestidad anterior, basándome en mi Ley Interna de las Compensaciones.

Para tu consuelo te cuento que mi cuñado es cajero del Banco y cuando le falta plata se la descuentan y es muy triste, una vez recordaba casi con seguridad con quién se había equivocado y como era cliente del Banco le preguntó, pero el tipo negó todo.
Cuando le terminan de descontar, hace una fiestita, y ahí vamos prendidos todos, jaja.

Blogger Luisa said...
yo creo que lo que peor llevo es la actitud de la tesorera del banco...
Y sí, a veces hacer lo correcto cuesta, pero si no se hace, luego lo que más cuesta es dormir...

Blogger Laura-E said...
Creo,bueno...estoy segura,los bancos tienen un seguro que cubre las posibles incorreciones o errores de saldo.No te puedo decir si hay un límite de dinero pero es de lógica y de suponer que sí,que debe haberlo.Si un cajero se equivoca no tiene que abonarlo él lo cubre el seguro del banco.Repito:no te puedo decir si hay límite en la cantidad de dinero del error.

Blogger pal said...
No solo se duerme bien, por haber hecho lo debido, sino además es más fácil vivir sin llevarse la contraria.

Hoy me pasó de todo- no pasó el bus, llegue tarde a todos lados, perdí conecciones, se me quedaron cosas en la casa que eran fundamentales, llovió siempre que yo me podía mojar etcetcetc- y al comentarlo con una colombiana que encontré por ahí esperando un tren, veo a otra chilena y la saludo, pensando ahora se viene esta y nos reímos de todas las tonteras que hoy me han pasado las tres juntas: pues la tipa me hace hola con la mano y me deja ahí tirada... juajajajajaaaa la colombiana y yo más nos reímos, hoy no es mi día le digo, se me nota que estoy meá de perro... pero le agrego, no soy güeona, yo generalmente voy y vengo en auto y esta siempre se me cuela, cuando la próxima vez vaya en auto le hago chao con la manito y sigo de largo!!!
La colombiana me miró a me dijo: "no, tú no harás nunca eso..."
Y yo pensé, es verdad, no, no lo haría, pa'qué?... así es que mejor ni me amargo por no poder... son puras venganzas mentales y así lo asumo.
Asúmete tú también guachita, no eres todo lo mala que te gustaría ser y nunca lo serás.

Blogger DudaDesnuda said...
Dormí sin frazada que NO te volverá a pasar, salame.

Mejor no digo lo que pienso pero vos debés sospecharlo.

Besos y sobres

Anonymous lalodelce said...
Martín habla con tanto ímpetu de lo que es correcto y lo que no es, que apuesto a que hoy eres su heroína número uno, queridilis! Y encima es tu coterraneo!(http://lamotodemartin.blogspot.com/)

Blogger .:. chirusa .:. said...
todo tiene algún dueño

Hicieron lo correcto, y hacer lo correcto te da algo que nadie te puede quitar (te hace rico)

Y no me salgas con huevas!!! (ya te veo venir) :þ

Blogger pal said...
(Lali, en serio ves tú a Martín así?... mmmmh...)

Blogger Laura-E said...
Sonia,se me están acercando las vacaciones,el ocio,el mar...Se me ocurre dedicarte la canción del clip de audio ya que sos medio italiana.Seguro que te gusta.Para vos,para tu romana y para tutti.
BACCI.

Anonymous interior said...
Mi viejo fue bancario casi toda su vida, me acuerdo que esos casos como los tuyos los agradecidos eran los cajeros, era muy raro que un tesorero entregara la guita, por lo general siempre fueron los cajeros/ras, y a esos si les salvas el laburo cuando devolves algo.

Blogger Ajenjo said...
Según palabras de Saramago "... usted puede fundar un banco, o robar uno que ya exista, que viene siendo la misma cosa" y ya sabés eso de que ladrón que roba a ladrón...

beso
A

Blogger Laura-E said...
¿Ves, Sonieta,otro amigo del blog te dice algo parecido (lo del ladrón i cien años de perdón,etc.Obvio que no nos referimos a todos los que trabajan en un banco,pero los avarísimos de arriba,ésos ...bueno lo dejo así,mejor no toco ese tema.Sonia tócalo tú en plan "tu estilo" que es más fácil de digerir.
Petonets,besitos ,baci.

Blogger NicteKono said...
ya lo dijo todo el mundo... pero lo tengo que decir: se lo debes al abuelo.

Blogger Ale said...
Hicieron bien, eso es lo importante.
Yo nunca espero nada de los bancos, más que malos ratos e intereses.
Un beso

Anonymous Yo Extranjero said...
Hola!
No es que me haya olvidado, estoy tratando de ponerme al día.
Gracia!

Blogger Laura-E said...
Sonia,estás bien?Como hace tantos días que no entras por aquí...

Blogger Abulafia said...
Yo dormiría contenta y a pierna suelta.
Un beso
Abulafia

Blogger **Sonia** said...
Tuve una semana de locos! Es por eso que anduve perdida. Prometo ponerme al día con los comentarios y renovar el post.
Déjenme desentumecer los dedos y arranco, si?

Besotes para todos!

Anonymous lalodelce said...
Sólo los locos tienen semanas de locos ;} ...

Los chanchos la pasan chancho ...

Los bestias se divierten a lo bestia ...

... etc. :)

... pero tú rompes el molde mi querida Sonietta.

Blogger Laura-E said...
Yo salgo a favor de Sonieta,y lo veo distinto a ladodelce,(no pongo dos t t,porque lo escribo en diminutivo catalán ,no italiano),Sonieta,ha escrito con mucha propiedad(te estoy defendiendo eh?,Sonieta?).que ha tenido una semana de locos porque lo usual es que no la tenga así y ha querido decir que la ha tenido parecida a los locos ,si estuviera loca hubiera dicho que ha tenido una semana como las que tiene siempre,jeje,jaja. Si nos dice que ha tenido una semana glamourosa y por ello no ha podido entrar es que lo normal es que sus semanas no sean glamourosas(ni las mías....),si nos dice que ha tenido una semana de acriz de cine,quiere decir que lo normal no es que sea así...¿Te he defendido bien,Sonieta?.Besos.
Muchos besos a ladodelce,hemos expuesto dos puntos de mira ,de eso se trata,¿no?,ya sé que has mirado de una forma cariñosa-chistosa a Sonia.Hay que animarla,si no, nos va a dejar sin sus esperados posts.Petonets.

Ah, cómo... ¿creías que los bancos tienen corazoncito? No me jodas...
Si falta dinero lo pone de su bolsillo el responsable, y si sobra (más vale que no sobre tampoco) se le abre un expediente y se investiga, y seguro que le cae una sanción.
Y los créditos los da un programa informático, simplemente, el administrativo sólo le mete la información.
Mark Twain decía que un banco es un sitio donde te prestan un paraguas, para quitártelo en cuanto empieza a llover.
Si yo te contara historias bancarias... uuuuh.

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