Hay días que vienen de culo...
Ayer, 26 de mayo, el colegio de supuestos capitales mormones al cual concurre Valentina, decidió festejar, en su campo de deportes, el Día de la Patria.
Hacía una semana que me habían comunicado que mi hija había sido la elegida para acompañar a la bandera de ceremonias y, desde entonces, no hice más que esperar a ese día, imaginando a mi nena entrar con la banda blanca y celeste atravesada en su pecho.
Estuve, todos estos días, sumamente orgullosa e ilusionada y esa emoción consiguió disipar por completo la gran frustración que vengo arrastrando desde el año pasado pues, en el acto de fin de ciclo, casi todos sus compañeros fueron destacados con algun premio al mejor desempeño en alguna actividad y Valu, brilló por su medianía. Muchos llevaban a sus casas un trofeo o un galardón al mejor alumno en la materia extranjera o al mejor deportista o al mas habilidoso en cuestones artísticas y mi hija no obtuvo siquiera el premio a la niña mejor peinada, con lo que me ha costado desenredarle esos rulos y producirla con unos chufos particularmente notorios. Lo único que consiguió traer, como premio consuelo, fué un diploma de egresada de salita amarilla y una tarjeta de su maestra expresando que era hermoso haberla conocido y que se la iba a extrañar, tarjeta que, por otra parte, no era personalizada ya que se la entregó a todos los demás alumnos de la salita.
Es por eso que, cuando supe que este año, justamente en el festejo del Dia de la Patria, ella sería la Miss Argentina del jardin, comencé a tener actitudes propias de una ama de casa mediocre, demostrando, presumida, mi orgullo y mi satisfacción.
Comencé atendiendo el teléfono cambiando el ¨Hola?¨ habitual por un ¨Habla la madre de la abanderada, quién es que llama?¨ y asi conseguí que todo el mundo, hasta los encuestadores que, en estas épocas electorales, joden para saber a quien votarán los bonaerenses, me felicitara.
Durante todos estos días, tampoco la reté por no querer recoger sus juguetes desparramados, ni la obligué a comer verduras y hasta le permití que durmiese en el medio de la cama grande, destapada y despatarrada, sin quejarme al día siguiente, por quedar contracturada y dolorida gracias a las posiciones extrañas e incómodas a las que me obliga a asumir por apoderarse a piacere del espacio colchonal. Lo merecía.
Todo fué, en las vísperas, felicidad y complacencia.
Con mi marido practimos los aplausos estrepitosos con que recibiríamos a la abanderada en el salón de actos, acompañados por vivas! y hurras! y ¨esa es nuestra hija, carajomierda!¨.
Una semana preparándonos para ESE momento histórico hasta que llegó...
Llevé la cámara de fotos digital que siempre me acompaña y Marcelo, la filmadora. Nos ubicamos en la cuarta fila de asientos y esperamos, agazapados, para saltar y gritar en cuanto la nena apareciera con la bandera de ceremonias. Estábamos desbocados por la alegría y no veíamos la hora de exteriorizarla.
De pronto, la directora del jardin se paró frente a todos los presentes, acercó el micrófono que ya tiene implantado en una de sus manos como una prótesis vital (nadie recuerda haberla visto jamás con las manos libres de micrófono) y comenzó a hablar. Mientras veía con el rabillo del ojo cómo mi marido se limpiaba la baba que iba cayéndole de a litros sobre sus rodillas, noté que la directora tenía un look especial en su cabello ensortijado: se le había desteñido la tintura del pelo o intentaron destacarle un mechón con un producto vencido.
-Señores padres, docentes, alumnos, vecinos, personal de maestranza, transeúntes...- cuando la petisa empieza a hablar hay que tirarle un balde de agua fria para que se calle- Debido al duelo que estamos atravesando como comunidad por la pérdida del papá de un alumno de salita verde, vamos a solidarizarnos con el dolor de la familia haciendo de este encuentro de conmemoración al día de la Patria, un homenaje a un
servidor público caído en cumplimiento del deber. Es por eso, que vamos a recibir y a despedir a la bandera de ceremonias, en absoluta circunspección, sin aplausos y en silencio.
Marcelo y yo nos miramos.
- Me caaaaagoen dié!... Yo quería aplaudir a mi hija...- me dijo en voz baja mi marido, decepcionado.
-Me siento una miserable. Pobre hombre, pobre nene, pobre la esposa, pero estuve esperando una semana para esta fiesta y resultó ser un velorio. Qué suerte para la desgracia la nuestra!
-Si... qué lo parió! Una vez en la vida que un hijo nuestro es abanderado y ni sonreír se puede.
-Y bueh...después la vitoreamos en casa.
-Claro! y te aviso que pienso editar la filmación y agregarle aplausos de fondo en la parte en que entra la nena con la bandera, eh?
Hay días que vienen de culo...
Y Mil felicidades, aunque no pudiste aplaudir, vivir esas experiencias ensanchan el alma de puritito orgullo!
Un abrazo.
En serio, es que creo solo a vos te suceden este tipo de cosas!!!
Bue, Valu ya tendrá otro momento y más espectacular que este, que tanto esperabas!!
Ojala sea pronto!!!
Y leer la nota del policia me quito la sonrisota que traia y me quede con una simple sorisa de mona lisa!!! U_U
saludos, ya se te extrañaba!!
qué bueno es leerte reir! aunque te estes riendo de mis desgracias cotidianas (qué lo parió!).
Me habia preparado tanto para ese dia glorioso y mirá cómo acabó, triste y silencioso.
Qué bueno es saber que reis!
Vamos todavía! Viste que no es tan grave?
Vos crees que algun día la aplaudirán por mérito propio? Espero que no sea porque cause risa como la Zulma Lobato!
Vas ver, yo tengo tanta suerte que el día que den vía libre para aplaudirla, yo voy a ser manca!
Y en qué se supone se destacaron la madre y la abuela como para estar tan seguro que es genéticamente propensa al destaque, destacación o destacamiento?
Espero que nos supere, Juli, que nos supere ampliamente.
Tendrá otro momento glorioso?
Como dije antes, el día que pueda aplaudirla, seré manca!
Viste lo del policía?
Era papá de un compañerito de otra salita.
Esa sí es una desgracia!
Eso sucede por haber festejado el 25 de Mayo, al día siguiente!
Hubieras aplaudido igual, si te miraban decías "un dengue, perdón"
Eso sí que es escupir un asado!
Ah,Sonia,me ha encantado tu orgullo materno al hablar por teléfono,mira si me ha gustado que estoy ensayando yo también una fórmula parecida para cuando alguien llame preguntando por alguno de mis hijos.Seguro que diré,"habla la mamá del abanderado/a....",jaja me ha gustado mucho la frase,de verdad.A propósito de esto me gustaría contar una anécdota que viví con muchas risas.Hace unos años estaba yo en la peluquería,y allí ya nos conocíamos todas las chicas que acudíamos a ponernos guapotas.Sonó el teléfono y una chica que esperaba su turno,muy graciosa,lo tomó y dijo:Residencia de los sres de Alcubierre,dígame,le habla el ama de llaves...."le respondieron :Uy perdone,me he equivocado...Nos partíamos todas de risa.Bueno,reír es muy sano...
Besos,Sonia.
Vos también tenés algo sainetil en los genes. Mirá sino, lo que les pasó a tus viejos, tremenda tragedia y tu mamá tratando de convencer al canalla que le deje un número de teléfono para llamarlo en cuanto consiga el dinero...
Ay!!! Si tuvieses blog...
Lo que voy a hacer es lo siguiente: si mantiene el puesto de abanderada por muuuuchos años, le cuento la verdad porque total, tendrá tantos aplausos en su vida....
Pero si esa fue la última y única vez, le voy a decir que nadie la aplaudió por burra!
Es cierto eso que decis, tendré muchas oportunidades de aplaudirla por algún logro obtenido pero es que este era el primero...es tan chiquitina....daba una ternurita verla entrar con la banderita...
Ves? No lo había pensado de ese modo!
Dentro de un tiempo la gente la recordará como la pobre abanderada que no pudo ser aplaudida.
Para ella fue traumático pasar delante de todos que la miraban serios y duritos.
Está claro que nadie se ríe de la desgracia ocurrida al compañerito.
Acá se trata de reirse de mi desgracia!!!!
Deberías haberla visto pasar con carito de asustada y mirando para todos los costados, seguramente pensando por qué todos tenían esa expresión seria.
Supongo que, en algún momento se habrá preguntado "lo estaré haciendo mal que nadie sonríe?".
Sabes? A veces, atiendo el teléfono diciendo "Manicomio".
Chuata! qué suertecita... uf!... etcetc.
(qué te digo? cagada por todo lo alto)
Igual un beso a la abanderada. Qué tanto.
Si, cagada pero siempre hay uno que está peor...
Mis felicitaciones para la abanderada!!!
Y para Laura-CR:nos tienes abandonados por tu blog,eh Lauri?
(COn respecto a mi vieja, peor fue que le hiciera sacar la pava del fuego al choro, jajaja)
Que tal se lo tomo Valu?, mira que lso niños se dan cuenta de todo.
Buena opción lo de editar el video, apoyo la iniciativa.
(litros de baba cayendo de la boca de tú marido, jajajaj, eres genial!)
un beso gordo
Las felicitaciones deben dirigirse a la madre que la parió! Yo sí hice méritos. Es mi hija, no?
Eso sería mentirle! en cambio, meterle aplausos al video uno no tiene necesidad de abrir la boca.
Además, podrá mostrárselo a sus hijos y nietos con orgullo.
Non piangere!
Voy mandar una carta documento a las autoridades del colegio para exigirles que la nombren abanderada honoraria por el mal momento que debió pasar. La nena me va a quedar con un trauma!
Yo debería haberle pedido a la directora que me dejase traer la bandera a casa!
Sabes por qué pasan estas cosas? Por traspasar los actos de las fechas patrias para otro día, asi los maestros no tienen que concurrir al colegio el mismo día feriado.
Si lo hubiésemos festejado el mismo 25, se caía el mundo, se caía de los aplausos!
Lo de los litros de baba es literal! no es una genialidad. Al tipo se le iba cayendo la baba y las lágrimas de tal manera que hubo que meterle suero para rehidratarlo.
La nena quedó un poco traumada.
Me dijo "Fué aburrido"cuando le pregunté qué le había parecido estar en la bandera.
Y claro! Cómo no va a ser aburrido! si era un velorio!
esa foto tiene historia.
Estaba cortando el pasto de casa y mi vieja me jodía y me jodía con que me pusiera una máscara para proteger mis ojos de posibles proyectiles que pudieran saltar haciendo ese trabajo.
"Ponete una másquera! Ponete una másquera!"no dejaba de repetir.
Yo fuí y busqué una máscara.
Y solo tenía una de bruja.
Para que quiera ser Cristina, habría que haberle dado guita por ir a la bandera y permitirle pegarle un par de sopapos a sus compñeritos.
Yo voy a hablar con la señora directora.
Lamento muchísimo lo que le pasó al papá del compañerito de la nena. Ya hablamos largo y tendido de cuánto me indigna la situación en la provincia de Buenos Aires.
Volvamos a la cuestión Valentina/bandera.
Aunque estemos solidarizándonos con quién sea, y mirá que somos solidarios los argentinos; a la bandera argentina que preside la ceremonia, se la aplaude igual, porque es un homenaje a nuestro símbolo patrio.
Hay que hablar con esa mujer, que no comprende nada de protocolo. Por qué no pidió que no canten el himno tampoco? Nooo. Estoy enojada.
No te preocupes Soni, ya volverá a llevar la bandera, y ese día avisame que yo también quiero aplaudirla.
(y por favor, nunca hagas como mi madre, que nunca pudo desagotar la agenda para verme llevando la celeste y blanca) Tuve que escupir el trauma. Jajajaja.
Que no se diga de ésa escuela...
y prometer para la gilada, que va a dormir todas las noches en su cama solita y que va a recoger todos sus juguetes, que va a ser obediente, hacer que todos los presentes lo crean, la ovacionen y después no cumplir con nada de lo anunciado.
Mirá, Miss Argentina no estaría nada mal, sobre todo teniendo en cuenta que las Misses llevan la banda argentina cruzada en el pecho. Lo único que pido, es que el día en que la coronen no sea justo el día en que muera el presidente de la Nación y le estropee la fiesta!
Ti mamá nunca pudo verte llevar la bandera?????
Ves? dios le da pan al que no tiene dientes! Ella que hubiese podido aplaudirte subida a un banquito, haciendo ruidos con matracas y silbatos!
La directora de Valu, se atuvo al protoculo no al protoco!Es una cagacazzo!
Ustedes me están sugiriendo que me encadene desnuda en la puerta del colegio y exija que se festeje nuevamente el Dia de la Patria para cumplir con el protocolo?
La solidaridad no se expresa haciendo silencio, eso es de miserable. La solidaridad con el pobre pibe es acompañarlo y tratar atenuear un poco el golpe.
Pore Valentina, seguro que se merecía todos los aplausos. Dale un beso de mi parte.