Cuando era chica, la tele argentina ofrecía cuatro canales y todos estábamos obligados a mirar, en blanco y negro, más o menos las mismas cosas.
No sé si los responsables de la programación nos protegían de sucumbir a las tentaciones de la miseria humana o si la sociedad de entonces era muy naif, pero había ciertas cosas que no se veían, ciertos temas que no se tocaban y, sobre todo, ciertas ideas que no se daban.
Recuerdo que lo más agresivo que se podía ver, era Los Tres Chiflados, en donde el flequilludo los cagaba a sopapos a los otros dos, por cualquier motivo. Mi mamá, que nunca fue una madre muy normal, no podía soportar que mi hermana y yo nos divirtiéramos con ese programa, así que, para que entendiéramos que era inconveniente que dos niñas de bien se educaran con un alto contenido de agresividad, nos explicaba que no debíamos verlo cagándonos a sopapos.
Las novelas eran tediosas, muy dialogadas, pero sanitas. Los actores nunca tenían las manos vacías: hablaban siempre con vaso de wisky en la mano o un cigarrillo. El protagonista fingía que besaba a la heroína moviendo la cabeza de un lado a otro, apoyando sus labios en la pera de la mina. Jamás un beso de lengua o un chupón. La boca solo la abrían para hablar, sonreír o fumar.
Todo se sugería y uno debía acudir a la imaginación para interpretar el resto de la escena. Lo más zafado que un novela de amor podía ofrecer, era una pareja entrando de la mano a una habitación, mirándose a los ojos y cerrándonos la puerta a la cara, dando por terminado el capítulo.
El guión hacía que los actores hablaran correctamente; utilizaban la voz pasiva, el pretérito pluscuamperfecto, el modo subjuntivo, el gerundio y el participio.
En casa, la reina de las novelas fué Rosa de Lejos. Hacíamos causa común, cada tarde, con el maestro, que sufrió una eternidad por el amor de la campesina devenida en nueva rica, gracias al trabajo de costurera.
Las publicidades eran para la familia; proponían un clima de concordia, serenidad, con una música de fondo que daba gusto oir. Nos devolvían una Argentina feliz, rubia y de ojos celestes. La prueba está en la publicidad de Dánica Dorada, en donde la niñita era mandada por la mamá a comprar margarina al almacén, y la pendeja iba contenta, saltando su soga y sin temor a que algún degenerado cometiera abuso o un motochorro le quitara el dinero para la compra.
Hoy, la tele es esquizofrénica, como la sociedad misma.
En cualquier momento del día, en cualquier circunstancia, siempre hay una buena excusa para exponer un culo, una teta o ambas cosas.
El vocabulario es soez y el nivel cultural que se pretende estimular, es deprimente.
Valentina juega a que besa a su Barney gigante y, cuando le pregunto en dónde aprendió a hacer eso, me responde "en Casi Angeles", una novela para chicos y adolescentes.
A veces, la encuentro colgada del palo del escobillón, haciendo movimientos epilépticos y ante la misma pregunta, la pendeja responde "de Tenelli, mamá!". Tinelli... madre mia!
En casa no se ven esos programas, simplemente porque no nos gusta lo que proponen, pero los avances publicitarios y las repeticiones, son inevitables y uno no puede apagar el televisor cada vez que el noticiero decide ir a una tanda.
Le gustan los dibujitos, pero se cansa del Discovery Kids. Repiten y repiten los mismos capítulos y ya los conoce de memoria. Ella quiere ver personas, gente que hable, se mueva, cante y baile de verdad y no encuentro programas que ofrezcan eso. Por otra parte, las películas de Disney, son una mierda: en cada una de ellas, el protagonista queda huérfano o padece una enfermedad terminal y me cuesta una semana sacarla de la depresión aguda que le provocan.
Carlitos Balá, Pipo Pescador, Julieta Magaña, se extinguieron y hoy, los programas para chicos que propone la televisión, están animados por un "gato" a la que, paralelamente, ve haciendo el baile del caño o apareciendo en una entrevista mostrando su anatomía y hablando de sexo.
Es por eso que prefiero que vea películas de la Coca Sarli pues, ya que la tele condena a los niños a cultivarse prematuramente en el asunto de la sexualidad, al menos con ellas, aprende a perderle el miedo al agua, ya que la protagonista, no pierde oportunidad de sumergirse en cuanto charco con un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno encuentra, a cualquier temperatura.
Resulta hasta didáctico si se le busca la vuelta.
Héctor Coire, murió? Porque yo quisiera que vuelva Sábados de la Bondad!
Yo para hacer eso debo pagar cable, a vos te sale gratis.
Vos viste lo que son los programas de chicos del canal 7?
Totalmente off-topic recomiendo este sitio que me asombró:
http://poodwaddle.com/worldclockes.htm
Ahora voy a ver ese link que me mandaste
Me sorprendí con la realidad de los datos acyualizados al momento!!!
No se puede creer, sobre todo, la cantidad de bicicletas que se producen en este momento sobre todo, habiendo un número que crece geométricamente, de abortos, en contraposición! Que las bicicletas que se están fabricando, por favor, sean para adultos!
Te felicito, Big.
Me encantó
Y de las fábulas, ni se diga. En los 80 llegó Candy a Costa Rica y la han estado proyectando desde entonces. La cantidad de niñas que ha traumado es gigantesca. (Aunque la adorábamos). Pero ya ves, yo -que vi Portero de Noche a los 14 porque mi mamá no tenía con quien ir y me llevó a la fuerza- si el sábado de casualidad me despierto temprano me encanta ver...¡Pepa Cerdita!
Pero vos tranquila, si Vale salió a la madre no tomará muy en serio la tele.
En casa tenemos varias TV. Lo único que hacen es molestar, porque las usamos cada vez menos.
Se me ocurre que las horas que Valentina pasa frente a la tele pueden poblarse con cuentos o libros para pintar. A los chicos les cuesta despegarse de la tele, pero cuando encuentran algo que les interese, la sueltan.
beso
W
Eso es lo que vos pensas!, si se te nota a simple vista que a los 14 fuiste a ver Portero de Noche!
Entonces, para no estar detrás de ella las 24 horas (yo también quiero tener vida!!!), a veces, un madre recurre a la tele y santo remedio.
Ese es el motivo, nomás. Yo tengo 5 televisores en casa y siempre uno, está prendido o porque queda sin que nadie se de cuenta o porque hay alguien viendo algo y es imposible controlar qué cosas pasan en las publicidades o adelantos cada minuto.
De todos modos, soy más de la radio pero eso, lo empezará a apreciar cuando comience a entender una frase entera dicha por un locutor radial.
Besos y nostalgia.
Ya mismo la pongo a Valentina a ver Crónica tv aunque, tengo miedo que aparezca el Pitufo chupanosequé de San Juan...
Que se pare Pipo para recibir los aplausos, por favor!
Es petiso el Pipo.
Besos y alturas.
PD: Sonia, si tuviera algún trauma no me lo causó la tele. Yo soy como Maggie Simpson: agarro a besitos el televisor. Y Portero de Noche estaba interesantiosa. Violenta, pero interesantiosa.
Yo lo veía a escondidas, en casa de mi prima porque mi vieja me reventaba si se enteraba que lo veía!
"VAMOS PARA VILLA CARAZA PORQUE HAY UN NATALIA".
Qué mierda es un Natalia?
Creo que se lee mejor sin esa coma después de nunca.
La tele puedes utilizarla como objeto tridimensional para que aprenda a dibujar utilizando perspectiva. Un día la dibuja de la derecha, otro de la izquierda, a 130 grados, etc, etc. Las posibilidades son ilimitadas, pueden probar con el chiaro-oscuro, marmolado, etc.
Y sí, sí, sí tienes razón la tele es cada día más estúpida.
NN es Natalia Natalia.
Dibujar? Vos a Val le das un lápiz y te pinta toda la casa!!! De hecho, están todas las paredes arruinadas y con mi esposo decidimos que hasta que no cumpla los 15, no pintamos porque gastaríamos plata al divino botón!
Lo de poner nombres propios a las letras, se hace en todo el mundo.
Claro, acá hay que tener cuidado porque pueden decírtelas con faltas de ortografía...
"BLZ529= Bibiana Luí Celeste quinta segunda marcha atrá"
Capusotto es un capo!
Cha Cha Cha y Todo por 2 pesos, fueron los programas argentinos que más me han hecho reír.
"Hector Coire fue desenterrado para ser cremado una semana despues de su fallecimiento y, para sorpresa de su hijo, observo como el cadaver estaba dado vuelta con las manos en su rostro y la lengua hacia afuera. Los ojos estaban abiertos y desencajados con una expresion de locura, segun testimonia el empleado del cementerio uruguayo (primo mío)donde fue exhumado.
Presentaba innumerables arañazos en su rostro y su mortaja estaba desecha, los dedos de pies y rodillas presentaban signos de haber querido presionar sobre la tapa del ataúd, pero sobre dicha tapa había 80 cm de tierra humeda, demasiado peso para levantar por un debilitado hombre de sesenta años. Hector Coire fue enterrado vivo!!! sin dudas.Lo confirmo Hoy Dic 2005"
Bueh, no sé si será cierto, pero parece ser bastante fidedigno.